Reforma Laboral 2025 en Colombia: Guía Práctica para el Área Jurídica de tu Empresa
La Ley 2466 de 2025 —la Reforma Laboral— introdujo cambios sustanciales en las relaciones de trabajo en Colombia. Para el ciudadano común, se traducen en nuevos derechos. Para el área jurídica de una empresa, se traducen en obligaciones que deben identificarse, evaluarse y gestionarse antes de que se materialicen en sanciones, litigios o pasivos laborales imprevistos.

Esta guía está dirigida a abogados, gerentes jurídicos y directores de recursos humanos que necesitan una hoja de ruta clara sobre qué revisar, qué actualizar y qué riesgos enfrentan sus organizaciones a partir de la vigencia de la reforma.
Los cambios con mayor impacto para empleadores
La reforma introdujo nuevos permisos remunerados que los empleadores deben reconocer sin descuento salarial. Entre ellos se incluyen permisos para citas médicas con especialistas o de urgencia, trámites de fuerza mayor ante entidades estatales y situaciones de violencia intrafamiliar que afecten al trabajador. La empresa que niegue injustificadamente estos permisos está expuesta a quejas ante el Ministerio del Trabajo y posibles demandas laborales.
La reforma también impuso restricciones a las renovaciones sucesivas de contratos a término fijo. Una práctica común —renovar contratos a término fijo indefinidamente para evitar los costos de un contrato a término indefinido— queda bajo escrutinio más estricto. El área jurídica debe revisar cuántos trabajadores están bajo esta figura y evaluar si la práctica se ajusta a los nuevos estándares.
Un tercer frente es el régimen de plataformas digitales. Si tu empresa opera con trabajadores en plataformas (servicios de domicilio, servicios bajo demanda, freelancers digitales), la Ley 2466 introduce presunciones de laboralidad que deben analizarse cuidadosamente para determinar si existe o no una relación laboral encubierta.
Riesgos de incumplimiento: lo que está en juego
El incumplimiento puede generar tres tipos de pasivos. El primero es el riesgo sancionatorio: el Ministerio del Trabajo puede imponer multas graduales según la gravedad de la infracción y el tamaño de la empresa, con topes que en los casos más graves pueden superar los 1.000 SMLMV por violación de normas laborales (Decreto 2362 de 2015 y normas concordantes). El segundo es el riesgo litigioso: los trabajadores afectados pueden demandar ante los jueces laborales; en caso de condena, la empresa paga salarios, prestaciones, indemnizaciones y costas. El tercero es el riesgo reputacional: en sectores competitivos por talento, el incumplimiento laboral afecta la capacidad de atraer y retener profesionales.
Plan de acción para el área jurídica
La primera prioridad es realizar un diagnóstico de la nómina: identificar cuántos trabajadores hay en cada modalidad contractual, cuáles están en plataformas, cuáles en contrato a término fijo con múltiples renovaciones y cuáles en modalidades atípicas que puedan generar presunción de laboralidad.
La segunda es actualizar los reglamentos internos y políticas de permisos para que reflejen los nuevos derechos legales y establezcan el procedimiento para solicitarlos. Un reglamento actualizado es la primera línea de defensa en caso de una investigación del Ministerio del Trabajo.
La tercera es revisar los contratos laborales vigentes para identificar cláusulas que puedan entrar en conflicto con la nueva normativa: restricciones a permisos no permitidas por ley, acuerdos sobre jornada que no reflejen la reducción a 42 horas, o fórmulas de liquidación de horas extras desactualizadas.
El papel de la IA en el compliance laboral
La revisión masiva de contratos para identificar cláusulas problemáticas es exactamente el tipo de tarea donde la IA ofrece mayor eficiencia. Lo que para un equipo jurídico tomaría semanas —revisar cientos de contratos, cruzar cada cláusula con la nueva normativa, generar un reporte de riesgo— puede hacerse en horas con el soporte adecuado de una herramienta especializada en derecho colombiano.
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